28.4.12
Crónica Inútil II
Aún te escucho... pero esa esquina... No me entiendes. Me enamora esa esquina y sus puntas troqueladas. Esa esquina y ese gris que casi se escapa del pavimento viejo, de ese pavimento que las personas tocan y yo me celoseo. Solo un piecito en esa esquina... Es que es esa.. ESA esquina... y yo me vuelvo loco.. me ahogo en un mar de celos y solo me vuelvo loco. Me detengo en el medio de la calle, poco me importa el taxista de atrás y te miro con tus puntas troqueladas. Te miro y me miras y me tiras un beso afrancesado, con un olor a fruta seca y por un momento me siento tocando tus rayas profundas donde no llego nunca hasta el fondo, donde esa tierra que te acolchona también podría ser mi pelo o mi cabeza recostada. La gente nos mira pero no importa, te tienen celos, me tienen celos, como yo cuando te tocan y quizás por eso me acuesto arriba tuyo y dejo el auto en el medio de la calle y ya poco me importa el taxista. De pronto siento que sos mía y que te dejas tocar esos senos grises y no te importa que te los miren y que nos miren. De pronto siento que tenés algo en la boca que no te deja gritar y pedir ayuda. Y que quizás ese algo es parte de mí y a vos te gusta. Y no me importan esos policias que intentan agarrarme y llevarme. Ya nos vamos a ver de vuelta. Ya voy a mirar de vuelta tus puntas troqueladas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario