24.6.12

Amantes, putas y Eugenia.

Volvió de lo de Eugenia, prendió la televisión y se ducho antes de que lo llame gutierrez, bastaron dos llamadas. Le comunicó que era el turno de un ex compañero suyo que según sus allegados había estado con su mujer el finde semana pasado. Santos estaría en la plaza como todo viernes por la tarde. Le gustaban las plazas, Gutierrez lo conocía hace tanto. El transito era pesado. Y así, todo duchadito y peinado, se sentó en la plaza (como se lo había ordenado Gutierrez) y miró como quien se sienta en la plaza y el libro ya no es tan interesante. Guardó su libro, no todavía no. Observó para un lado. Observó para el otro. Guardó su libro. Hizó el correspondiente ademán con las manos (pensé en los Cowboys) y sacó su revolver. En ese mismo instante, de ambos lados de la plaza, salieron Gutierrez y Santos que se conocían hace tanto. Santos sacó su revolver. Un tiro impacto exactamente en el centro de la frente del sujeto. Más tarde Gutierrez y Santos conversarían en el café de corrientes como todos los domingos. Putas, amantes, ni una sola palabra de Eugenia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario