Esta cosa de derrepente estar en la cama, derrepente con un teléfono en mi mano, derrepente escuchando una voz que parece ser la de mi novia, derrepente pelear. El después es conocido. Alex Turner y Newton que me roban una lagrimita, su puta gravedad, su puto 505. No sé saber. Hace tiempo.
No hay peor dolor que adolescer.
ResponderEliminar